Cable Providers, Caged Animals

By Julian Rodriguez, ElectroMedios.com

I cut the cord a year ago, and cutting it had the equivalent glory of hunting a caged animal. The cable provider is tied to nonnegotiable bundles; there’s little sales representatives can do to tilt the balance of the channel lineup. Their only weapons are rewards, discounts, and more services at a higher monthly cost offering “higher” discounts: spend more, save more! Finally, after hearing the cable provider mooing in pain over the phone, the cord was gone and only my internet service survived the massacre.

I said goodbye to cable for several reasons, but above everything I did it as a matter of principle. I had access to hundreds of channels and was paying $104 per month ($162 with internet and $180 with Netflix), and among the hundreds I only watched a few: CNN, Fox News, Nat Geo, Discovery, Animal Planet, and Food Network. Yes, I’m one of those obscure humans who doesn’t follow sports—I just don’t have the time—and the only true, yet ephemeral, love affairs I have with sports happen every few years: the Olympics and the World Cup. However, we can watch those for free on NBC, Univision, or Telemundo without cable.

No cable or satellite company offers channels à la carte, just bundles with infinite content I have a hard time relating to: reality shows of egocentric people confined to apartments with no food and an unlimited supply of liquor. Wonderful! A lab-rat experiment without rats. Yes, I apologize if I can’t relate to cheap, cruel, and dangerous social experiments on television. So, if I was watching only six channels the monthly cost per channel was $17.33. This means that I spent on these six channels about $1,200 per year, that’s more than the GDP per capita (PPP) of Afghanistan. Of course, I excluded local channels from this list because local channels are free over-the-air. And if I cut the cord, local channels will still be there for me, like angels (angels once threatened by startup Aereo).

Are these six channels worth $1,200 a year? The answer is somewhat flat: it depends. In my case: no. But, that’s just because I don’t follow sports and I have been able to circumvent the absence of the channels I used to watch by tuning more to local television, buying a $39 DVR (made in the USA, to my surprise), reading more ad-supported news online, and giving myself a healthy diet of Twitter feeds to stay up-to-date. The Food Network and a million more sites have pretty good recipes, and I am a Nat Geo Magazine subscriber—this keeps me at vanguard with the one organization that defined those of us with a thirst for exploration. Movie and entertainment wise, I have smart TVs with access to Netflix… enough said about those.

A year later into this project, I don’t feel the world around me is foreign. From time to time I get a glimpse at cable news networks and their screaming heads… I feel for a moment safe and away from the mainstream noise. I enjoy too much responsibly balanced news to allow my life to be infected with pundits with an agenda. Still, not everything is clear skies without cable; it haunts me to be locked away from live coverage of meaningful national and international news events—coverage that’s done diligently by TV networks with proper resources. Missing critical moments might be just the thing that justifies paying $1,200 a year. Fear is the greatest motivator.

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El Hospital de los Medios

Por Julián Rodríguez, ElectroMedios.com

Los profesores somos jardineros permanentes, nos movemos de planta en planta, cortamos tallos y dispersamos semillas, damos a los arbustos el agua y arrancamos de raíz las malezas que tanto estorban la búsqueda de la razón. La ignorancia es un niño atrapado en un hoyo, y educarnos  es aprender a rescatarlo. La educación es un proceso realista, es un llamado a ver el mundo con los ojos de los números y la emoción de las certezas, es el acto de desmitificar el mundo usando la piedra de Rosetta del método científico. De todas las labores humanas, la mía es educar el periodista del mañana con las cifras del hoy.

Los profesores vivimos sitiados; la educación es prestada. Y aquel educador que no es estudiante, que no escucha, que no lee ávidamente, que no debate en voz alta, que no está en constante preocupación y que no investiga ni publica, llegará pronto al callejón donde mueren las ratas. Yo mido mi capacidad como educador no por las preguntas que puedo contestar, sino por aquellas que no me atrevo a responder. Cada semestre 88 estudiantes escuchan mis palabras, se guían con ellas en un cuarto oscuro, y me preguntan con tanto interés y energía, que me cuesta no llenar el silencio con respuestas. Pocas cosas me duelen y me alegran tanto como las preguntas que escucho. Me alegra responderlas de la manera más honesta que sé, me duele no poder responder esas tantas otras que llegan a mis oídos con o sin preludios. Para mí pocas cosas valen más que reconocer nuestros límites, entender que las preguntas deben ser respondidas solo por quienes son capaces de hacerles justicia alguna.

Ochenta y ocho estudiantes, todos me miran a los ojos, y en los ojos de mis estudiantes me veo. En algún momento una madre los trajo al mundo, uno por uno, y hoy me confían sus hijos. Me honra saber que alguien me ha encomendado tan importante obra; y es que mis estudiantes provienen de historias distintas, de geografías distantes, de culturas complejas. El ocho por ciento de los estudiantes de la Universidad de Texas en Arlington son estudiantes internacionales, el diez por ciento es de origen asiático, más del veinte por ciento es de raíces hispanas,  el quince por ciento es afroamericano, y casi un cincuenta por ciento es anglosajón. En esta sopa que hierve en el aula, cada condimento representa un reto.

En el huerto del Departamento de Comunicación aprendemos el arte del periodismo haciéndolo. Las facultades de periodismo deben ser hospitales donde los estudiantes diagnostican bajo supervisión los mensajes. La noticia a veces llega gravemente herida, llega al quirófano infectada de opiniones, con datos incompletos, perdiendo sangre inconteniblemente. La  noticia es una mujer que se nos muere en los brazos, y para salvarla de la luz de la muerte hay que aplicarle un torniquete factual, darle una inyección de adrenalina cronológica, sentarla en el libreto de última hora, y llevarla a la audiencia a través del tren taquicárdico de los medios masivos de comunicación. Los periodistas sabemos que la noticia está viva cuando los grandes intereses de un país piden a gritos una dosis de morfina.

El costo de los equipos audiovisuales digitales ha disminuido considerablemente en las últimas dos décadas, y el acceso a las redes digitales ha cambiado el horizonte económico, político y social del mundo. La revolución digital ha alterado el modus operandi de todas las industrias, y esto ha demandado cambios curriculares en los programas universitarios. Así como los diarios se han visto seriamente amenazados por la disminución de su circulación impresa, los programas de periodismo también han visto la relevancia de sus currículos sacudidos por este cataclismo. Un estudio reciente del Pew Research Center encontró que, aunque las noticias por televisión por cable aun lideran como parte de las fuentes de información para votantes, el medio que experimentó el mayor crecimiento como fuente de información para votantes fue la internet. Comparados con las cifras obtenidas en las pasadas elecciones presidenciales del 2008, los periódicos locales y nacionales también vieron un incremento como fuente de información de los votantes pero, aun así, hoy tan solo el 23 por ciento de los votantes reportaron usar los periódicos locales y el 13 por ciento los periódicos nacionales para informarse acerca de las campañas políticas del Presidente Obama y el Gobernador Romney. En el año dos mil el 9 por ciento de los votantes usaban la internet para obtener información; hoy el 36 por ciento de los votantes usan esta para informarse.

El tiempo en que los medios de comunicación tradicionales acaparaban la mayor influencia sobre la audiencia se ha venido derrumbando. Este cambio que han atravesado los medios tradicionales afecta directamente el currículo universitario y desafía las estructuras educacionales establecidas por décadas. La llegada de la Red Mundial ha forzado a los diarios a redefinirse y reorganizarse; es imposible que esto no influencie la forma en que enseñamos periodismo en las universidades, tanto el periodismo impreso como el audiovisual. Redefinirnos y reorganizarnos son actos complejos, especialmente cuando la redefinición y la reorganización de la industria de los medios de comunicación aun no han logrado consensos. Es por esto que las facultades de hoy educan estudiantes para trabajos que aun no existen o no tienen responsabilidades claramente establecidas.

El periodista del mañana está sentado en mi clase (seguidamente distraído por su teléfono inteligente), escuchándome como quien escucha una algarabía en la selva amazónica: proyecto estadísticas y contenido audiovisual, analizo estrategias de edición para poder lograr presentar la noticia antes de que se nos muera en el quirófano, hablo de trayectorias en la tecnología y discuto la importancia que juega dominar el lenguaje a la hora de escribir libretos. <<¡Cuéntenme una historia!>>, les suplico a los estudiantes. En el aula hablo de las nuevas redes electrónicas inalámbricas, de tendencias de contenido que atraen audiencias que difícilmente se monetizan, de las fantásticas, y a veces paradójicas, cualidades de resolución que gobiernan tanto el televisor de los hogares como los aparatos móviles,  de la influencia que mañana tendrán los sistemas de posicionamiento global en la manera que la noticia nos encuentra y el medio que usamos para consumirla… profeso a diario frente a los periodistas del futuro, les expongo el pasado para poner en contexto el presente y predecir lo que habrá de venir, intentando no caer en monólogos fuera de línea con las realidades de una sociedad que aun se arraiga a su radio de baterías cuando tormentas como Sandy se llevan todo al carajo.

En las horas de la mañana, mientras tomo café escuchando las noticias con la admiración de Nipper frente al fonógrafo, no deja de sorprenderme la calidad con la cual hemos logrado llevar las imágenes y los sonidos a nuestros hogares y nuestros bolsillos. Pero con cada sorbo de café evidencio cuanto nos falta por mejorar el mensaje, por presentarlo de manera desasociada con intereses de diversa naturaleza política. Hoy la omnipresencia y velocidad de distribución del contenido ha logrado vencer el proceso adecuado que hace de la noticia una herramienta social y no una metralla de opiniones baratas. La mujer se nos está muriendo en los brazos, y aunque hoy más que nunca se nos facilita montarla en el libreto y llevarla a la audiencia, los ciudadanos han perdido la confianza en los mensajes distribuidos por los medios de comunicación masivos, no con errado juicio. Esta es la pesadilla que a los profesores tanto nos revuelca en la cama.

Al final del semestre varios de mis estudiantes se visten de toga y birrete, celebran su título universitario con una sonrisa profunda como el horizonte en alta mar. Los miro, les leo los gestos, les sigo los pasos, y les doy un adiós que nunca ven ni verán de mí. Y se van. Se van los periodistas del futuro, hoy.

Referencias:

Pew Research Center: Internet Gains Most as Campaigns News Source But Cable TV Still Leads

The University of Texas at Arlington: Fast Facts

Pew Research Center: Press Widely Criticized, But Trusted More than Other Information Sources

Un App Para los Medios de Hoy

Por Julián Rodríguez, ElectroMedios.com

Todos los años asisto a una cita en Las Vegas con la academia, los medios, y las nuevas tecnologías en telecomunicaciones. En el mes de abril, la National Association of Broadcasters (NAB) y la Broadcast Education Association (BEA) se reunen para exponer lo último en tecnologías e investigación académica en la industria de los medios de comunicación.

Showcase
   Imagen 1

Fue en abril de 2010 que tuve la oportunidad de conocer en Las Vegas a Gary Symons, presidente y director ejecutivo de la compañía canadiense Vericorder Technology. En ese entonces, Vericorder tenía en el mercado dos aplicaciones para el iPhone que se especializaban en Slide Shows (Imagen 1: Showcase) y Edición de Audio (Imagen 2: VC Audio Pro), y una tercera aplicación con la capacidad de Editar Video (Imagen 3: 1st Video) que se encontraba en el panel de aprobación del Apple App Store.

VC Audio Pro
   Imagen 2

Showcase es una aplicación para el iPhone que encuentra más relevancia y utilidad en los medios tradicionales impresos que hoy incursionan o están disponibles en la internet, ya que Showcase le permite al reportero fotografiar y agregar narración y entrevistas a un slide show que puede ser publicado o compartido desde el área donde se desarrolla la noticia.

Por otro lado, VC Audio Pro ya es un éxito entre los reporteros que trabajan en emisoras de radio. Esta aplicación le permite al reportero grabar entrevistas y narración de alta calidad, editar audio en multipista, y exportar el producto final en diferentes formatos. Neal Augenstein, reportero de la emisora de radio WTOP en Washington D.C., lleva casi dos años creando reportajes exclusivamente con su iPhone. Augenstein resalta que entre las grandes ventajas de migrar a un sistema como VC Audio Pro están el ahorro de tiempo entre grabación, edición y publicación, y la capacidad para ejercer su profesión con un equipo exponencialmente más ligero y práctico (Augenstein, 2011).

1st Video
   Imagen 3

Showcase y VC Audio Pro eran aplicaciones prometedoras durante el NAB Show 2010, pero la aplicación móvil que sin duda alguna llamó la atención de los asistentes fue 1st Video. No solo tenía esta última aplicación la capacidad de editar video de definición estándar (En ese entonces el iPhone4 no estaba en el mercado), sino también incluía en la aplicación las funciones prestadas por Showcase y VC Audio Pro. Pocos meses después de haber terminado el NAB Show 2010, la aplicación 1st Video fue aprobada por Apple y puesta a la venta en el App Store por la baja suma de US$9.99 (Imagen 4).

App Store
                 Imagen 4

Symons aclaró que su objetivo principal era proveer un servicio multimedio móvil como ninguno en el mercado para los medios de comunicación, y agregó que 1st Video era la base de su proyecto ya que en el 2010 estaba trabajando en un servicio virtual que le permitiría a los productores independientes (freelancers) ofrecer sus servicios a la industria por medio de una página electrónica (Imagen 5: Find Stringers BETA).

Lo que hace de 1st Video una aplicación de gran valor profesional es la libertad y capacidad que esta le ofrece al periodista multimedios y a la industria de la información noticiosa. Con 1st Video, el usuario tiene acceso a herramientas esenciales para la producción móvil audiovisual: edición multipista de video, audio y fotografías, grabación de video y audio de alta calidad, extracción de audio de un videoclip, ajuste de niveles de audio, exportación de audio en archivo .wav o archivo .m4a (AAC) , exportación de video 720p usando compresión H.264 y extensión .mov con audio AAC integrado, y ajuste de resoluciones y compresiones con la suscripción Network, entre otros.

www.findstringers.com

Imagen 5

Sumemos  a las capacidades de 1st Video la ventaja de transferir productos finales por conexiones inalámbricas como WiFi ó 3G, y el resultado no puede ser otro más que el de una herramienta con libertades no vistas antes en el ámbito de urgencia que rige a los medios noticiosos. Pero el poder de esta combinación no termina en nuestra capacidad para producir y compartir, ya que hay una tercera variable que cumple una función crucial tanto para los medios como para el freelancer: sistema de posicionamiento global (GPS) integrado.

Imaginemos que un dique se ha roto y que no hay acceso al área afectada. Es en esta situación donde un sistema virtual para localizar freelancers por medio de GPS es vital para el funcionamiento de un noticiero que ve en las noticias de última hora la estrategia máxima para sobreponerse frente a la competencia. En este caso, el productor o la mesa de asignaciones del noticiero busca por medio de un servicio virtual a un freelancer que se encuentre en el área afectada. Bajo estas circunstancias, el freelancer es contactado y contratado por la entidad de noticias por medio del servicio virtual, y el freelancer se compromete a proveer sus servicios y transferir los reportes a su empleador por medio de un protocolo de transferencia de archivos (FTP) u otro servicio de transferencia de archivos codificado.

Esta estrategia para localizar freelancers hoy es más posible que nunca, y el futuro del periodismo en un mundo globalizado depende de este tipo de iniciativas. Sin embargo, esto no quiere decir que en el futuro las entidades proveedoras de noticias deban dejar de tener un equipo permanente de periodistas en su nómina. Al contrario, los buscadores virtuales de freelancers serán una fuente de soporte y seguridad financiera para los periodistas y los medios de comunicación. La noticia de valor global o nacional se adquiere más fácilmente que aquella de valor local. El localismo, la noticia de relevancia geográfica y sensible a los intereses del área, es la clave que perpetúa el valor comunitario y la solvencia financiera de las entidades proveedoras de información noticiosa a nivel local.

Los teléfonos inteligentes nos llevan hoy más cerca a la noticia, y la transición a la red de Cuarta Generación Long Term Evolution (4G LTE) nos dará la capacidad de transmitir información a velocidades que permiten transferencia en tiempo real de contenido audiovisual (señal en vivo) de alta calidad. Los conceptos de movilidad y conexión en manos de la sociedad son los fundamentos detrás de la creación de servicios como CNN iReport, servicio que se  inmortalizó al demostrar su potencial durante la tragedia de Virginia Tech University el 16 de Abril de 2007. Subestimar el poder que los medios móviles proveen es entregarse al azar y aventurar en terrenos que pueden costarle el futuro tanto a la compañía como a los comunicadores sociales.

Es vital adoptar las tecnologías emergentes y usar estas para romper con las barreras temporo-espaciales que limitan la inmediatez de la información. Lo que hace de un periodista contemporáneo un gran profesional no es solo su capacidad para discernir la realidad en medio del caos rutinario, sino también su capacidad para publicar eficazmente la información de manera puntual desde cualquier lugar. Existen hoy las bases para un mejor periodismo, y 1st Video es una de miles de aplicaciones que mejoran la manera en que los periodistas ejercitan su profesión y contribuyen a la información de una audiencia sedienta por descubrir y entender el mundo que la rodea.

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Vericorder Technology: www.vericorder.com

Página para periodistas independientes (freelancers): www.findstringers.com

Neal Augenstein, WTOP, usando VC Audio Pro: http://www.pbs.org/mediashift/2011/04/how-one-radio-reporter-ditched-his-equipment-for-an-iphone-4094.html

CNN iReport, Virginia Tech University: http://www.youtube.com/watch?v=MrI3H5jeX-Q