El Hospital de los Medios

Por Julián Rodríguez, ElectroMedios.com

Los profesores somos jardineros permanentes, nos movemos de planta en planta, cortamos tallos y dispersamos semillas, damos a los arbustos el agua y arrancamos de raíz las malezas que tanto estorban la búsqueda de la razón. La ignorancia es un niño atrapado en un hoyo, y educarnos  es aprender a rescatarlo. La educación es un proceso realista, es un llamado a ver el mundo con los ojos de los números y la emoción de las certezas, es el acto de desmitificar el mundo usando la piedra de Rosetta del método científico. De todas las labores humanas, la mía es educar el periodista del mañana con las cifras del hoy.

Los profesores vivimos sitiados; la educación es prestada. Y aquel educador que no es estudiante, que no escucha, que no lee ávidamente, que no debate en voz alta, que no está en constante preocupación y que no investiga ni publica, llegará pronto al callejón donde mueren las ratas. Yo mido mi capacidad como educador no por las preguntas que puedo contestar, sino por aquellas que no me atrevo a responder. Cada semestre 88 estudiantes escuchan mis palabras, se guían con ellas en un cuarto oscuro, y me preguntan con tanto interés y energía, que me cuesta no llenar el silencio con respuestas. Pocas cosas me duelen y me alegran tanto como las preguntas que escucho. Me alegra responderlas de la manera más honesta que sé, me duele no poder responder esas tantas otras que llegan a mis oídos con o sin preludios. Para mí pocas cosas valen más que reconocer nuestros límites, entender que las preguntas deben ser respondidas solo por quienes son capaces de hacerles justicia alguna.

Ochenta y ocho estudiantes, todos me miran a los ojos, y en los ojos de mis estudiantes me veo. En algún momento una madre los trajo al mundo, uno por uno, y hoy me confían sus hijos. Me honra saber que alguien me ha encomendado tan importante obra; y es que mis estudiantes provienen de historias distintas, de geografías distantes, de culturas complejas. El ocho por ciento de los estudiantes de la Universidad de Texas en Arlington son estudiantes internacionales, el diez por ciento es de origen asiático, más del veinte por ciento es de raíces hispanas,  el quince por ciento es afroamericano, y casi un cincuenta por ciento es anglosajón. En esta sopa que hierve en el aula, cada condimento representa un reto.

En el huerto del Departamento de Comunicación aprendemos el arte del periodismo haciéndolo. Las facultades de periodismo deben ser hospitales donde los estudiantes diagnostican bajo supervisión los mensajes. La noticia a veces llega gravemente herida, llega al quirófano infectada de opiniones, con datos incompletos, perdiendo sangre inconteniblemente. La  noticia es una mujer que se nos muere en los brazos, y para salvarla de la luz de la muerte hay que aplicarle un torniquete factual, darle una inyección de adrenalina cronológica, sentarla en el libreto de última hora, y llevarla a la audiencia a través del tren taquicárdico de los medios masivos de comunicación. Los periodistas sabemos que la noticia está viva cuando los grandes intereses de un país piden a gritos una dosis de morfina.

El costo de los equipos audiovisuales digitales ha disminuido considerablemente en las últimas dos décadas, y el acceso a las redes digitales ha cambiado el horizonte económico, político y social del mundo. La revolución digital ha alterado el modus operandi de todas las industrias, y esto ha demandado cambios curriculares en los programas universitarios. Así como los diarios se han visto seriamente amenazados por la disminución de su circulación impresa, los programas de periodismo también han visto la relevancia de sus currículos sacudidos por este cataclismo. Un estudio reciente del Pew Research Center encontró que, aunque las noticias por televisión por cable aun lideran como parte de las fuentes de información para votantes, el medio que experimentó el mayor crecimiento como fuente de información para votantes fue la internet. Comparados con las cifras obtenidas en las pasadas elecciones presidenciales del 2008, los periódicos locales y nacionales también vieron un incremento como fuente de información de los votantes pero, aun así, hoy tan solo el 23 por ciento de los votantes reportaron usar los periódicos locales y el 13 por ciento los periódicos nacionales para informarse acerca de las campañas políticas del Presidente Obama y el Gobernador Romney. En el año dos mil el 9 por ciento de los votantes usaban la internet para obtener información; hoy el 36 por ciento de los votantes usan esta para informarse.

El tiempo en que los medios de comunicación tradicionales acaparaban la mayor influencia sobre la audiencia se ha venido derrumbando. Este cambio que han atravesado los medios tradicionales afecta directamente el currículo universitario y desafía las estructuras educacionales establecidas por décadas. La llegada de la Red Mundial ha forzado a los diarios a redefinirse y reorganizarse; es imposible que esto no influencie la forma en que enseñamos periodismo en las universidades, tanto el periodismo impreso como el audiovisual. Redefinirnos y reorganizarnos son actos complejos, especialmente cuando la redefinición y la reorganización de la industria de los medios de comunicación aun no han logrado consensos. Es por esto que las facultades de hoy educan estudiantes para trabajos que aun no existen o no tienen responsabilidades claramente establecidas.

El periodista del mañana está sentado en mi clase (seguidamente distraído por su teléfono inteligente), escuchándome como quien escucha una algarabía en la selva amazónica: proyecto estadísticas y contenido audiovisual, analizo estrategias de edición para poder lograr presentar la noticia antes de que se nos muera en el quirófano, hablo de trayectorias en la tecnología y discuto la importancia que juega dominar el lenguaje a la hora de escribir libretos. <<¡Cuéntenme una historia!>>, les suplico a los estudiantes. En el aula hablo de las nuevas redes electrónicas inalámbricas, de tendencias de contenido que atraen audiencias que difícilmente se monetizan, de las fantásticas, y a veces paradójicas, cualidades de resolución que gobiernan tanto el televisor de los hogares como los aparatos móviles,  de la influencia que mañana tendrán los sistemas de posicionamiento global en la manera que la noticia nos encuentra y el medio que usamos para consumirla… profeso a diario frente a los periodistas del futuro, les expongo el pasado para poner en contexto el presente y predecir lo que habrá de venir, intentando no caer en monólogos fuera de línea con las realidades de una sociedad que aun se arraiga a su radio de baterías cuando tormentas como Sandy se llevan todo al carajo.

En las horas de la mañana, mientras tomo café escuchando las noticias con la admiración de Nipper frente al fonógrafo, no deja de sorprenderme la calidad con la cual hemos logrado llevar las imágenes y los sonidos a nuestros hogares y nuestros bolsillos. Pero con cada sorbo de café evidencio cuanto nos falta por mejorar el mensaje, por presentarlo de manera desasociada con intereses de diversa naturaleza política. Hoy la omnipresencia y velocidad de distribución del contenido ha logrado vencer el proceso adecuado que hace de la noticia una herramienta social y no una metralla de opiniones baratas. La mujer se nos está muriendo en los brazos, y aunque hoy más que nunca se nos facilita montarla en el libreto y llevarla a la audiencia, los ciudadanos han perdido la confianza en los mensajes distribuidos por los medios de comunicación masivos, no con errado juicio. Esta es la pesadilla que a los profesores tanto nos revuelca en la cama.

Al final del semestre varios de mis estudiantes se visten de toga y birrete, celebran su título universitario con una sonrisa profunda como el horizonte en alta mar. Los miro, les leo los gestos, les sigo los pasos, y les doy un adiós que nunca ven ni verán de mí. Y se van. Se van los periodistas del futuro, hoy.

Referencias:

Pew Research Center: Internet Gains Most as Campaigns News Source But Cable TV Still Leads

The University of Texas at Arlington: Fast Facts

Pew Research Center: Press Widely Criticized, But Trusted More than Other Information Sources

Un Nombre

Por Julián Rodríguez, ElectroMedios.com

“A Jay Torres lo esperaron en la esquina, no para matarlo, sino para recordarle que todos los plazos se vencen. Pero no fue así, a Jay le robaron sus días esa mañana en que parqueó su be eme doble u y caminó sin pensar hacia su trabajo; él vio un revólver en las manos de una cara familiar que despreciaba, se lanzó a buscar el suyo en el cinturón, y el resto fue una algarabía de voces altas, solicitudes ignoradas, y un par de disparos seguidos por dos hombres corriendo en direcciones contrarias. Aunque a los asesinos de Jay los arrestaron, Jay se quedó muerto. Hay cosas irremediables.”

El escritor de estas líneas terminó este primer párrafo y decidió que aunque lo iba a cambiar, mantendría la idea fantasmal de un asesinato improvisado. A Jay le costaba mucho trabajo lograr nombres para sus personajes de ficción, ya que cada nombre de alguna manera le recordaba a alguien incluido en una de sus columnas periodísticas en el diario local; es difícil describir la ficción cuando la realidad se ha robado todos los nombres. Así que Jay Torres siempre escribía acerca de Jay Torres, y luego, cuando la pluma se detenía, remplazaba su nombre con otros que se parecían al rostro de cada personaje: el suyo bajo condiciones diversas.

Ese día en que describió su propia muerte, o la muerte de ese hombre con su rostro pero de nombre y apellido distintos, a Jay le asignaron una historia mediocre que requería una gran inversión de tiempo; era una de esas asignaciones aburridas que le llegan a los periodistas los lunes. Salió de su casa en un afán inventado y se detuvo de golpe a pensar en a quién carajos iba llamar para agregarle un ángulo a la noticia; quería hacer entrevistas, tomar unas fotos, y sentarse a escribir metódicamente un artículo promedio para lectores desinteresados en la vida común y cíclica de los inmigrantes indocumentados. <<Semejante día tan bonito,>> se dijo a sí mismo Jay, <<Y yo persiguiendo esta noticia de mierda>>. Miró los pájaros arropados por el sol en las cuerdas de un poste y sintió el calor del verano que pateaba una primavera majadera y decadente. No supo qué lo puso a desnivel esa mañana de fin de Mayo, si tomarse un sorbo de café salobre al confundir el azúcar con la sal, o leer las últimas noticias de la narcoviolencia mexicana, o levantarse a escribir su propio asesinato. Lo que sí supo, sin embargo, fue que el teléfono que le compartió temprano ese día el director editorial era la primera pista a seguir para redactar su nota.

Tan pronto marcó el número en su teléfono se volteó a mirar una vez más los pájaros bajo el sol, y mientras los miraba fijamente, como quien mira una nube en forma de tortuga, el teléfono repicaba. Al otro lado de la línea contestó una mujer de voz amarga. Jay cerró un ojo para escoger mejor sus palabras, se presentó formalmente y preguntó por el nombre adjunto al teléfono. Hubo un gran silencio, interrumpido de golpe por la mujer hablando sin parar y entrecortada; Jay intentó decirle una y otra vez a esta mujer que no la escuchaba bien, que había problemas de conexión, pero ella seguía hablando cada vez más alto, en un crescendo alarmante, hasta llegar a una conclusión que Jay jamás escuchó, y que luego, así como este discurso sordo inició, también terminó. La mujer cortó la llamada y Jay no supo qué dijo. Pensó en llamarla de nuevo, pero dudó en hacerlo, ya que le pareció escucharla decir entre tanto vaivén que <<estoy cansada que me hablen>> y que <<yo no vuelvo a hablar con nadie>>. Pero todo buen periodista es necio, así que Jay la llamó una vez más. Nadie contestó. Esperó unos minutos y volvió a marcar el teléfono. Nadie contestó. Buscó los pájaros una vez más pero ya se habían perdido en el susurro oceánico del área metropolitana de Dallas. Jay recordó los pájaros tomando el sol en los cables, embelesando la mañana con sus cantos de dinosaurios diminutos, saludando al infinito sacudiendo las alas extendidas y luego tremolando encogidos como quien se sacude el polvo de la Luna. Jay se disgustó consigo mismo, nadie debía morir en una esquina, ni en este mundo real ni en el de la ficción de un periodista. Sintió la estática del error, o de haber cometido uno, y regresó a su casa con la parsimonia de una botella en el fondo del mar.

Encendió su tableta electrónica y coincidió con la llegada de un correo de su colega Rebecca Aguilar invitándolo a apoyarla en su candidatura como Vicepresidente de Internet del National Association of Hispanic Journalists. A Jay no pudo importarle menos la petición de Rebecca. Aun así redactó la carta de apoyo con la meticulosidad de un micrógrafo; no era cuestión de apoyarla, era cuestión de matar tiempo antes de volver a llamar a la mujer que se negaba a hablar con él. Redactando el mensaje, se acordó de un video creado por un anónimo sin huevos, que fue publicado en YouTube y que atacaba abiertamente a Russell Contreras, el actual Oficial Financiero de esa asociación de periodistas. Jay se tropezó con el video cuando Hugo Balta lo difuminó en Facebook, y al verlo encontró el ejercicio audiovisual un tanto vulgar, no con Russell, sino con los miembros de la organización. Jay no gusta de las negative campaigns, le parecen una hipérbole aburrida y sanguinaria, una convocación a remplazar las faltas humanas del pasado por las incertidumbres del futuro. <<¿Y la sociedad, qué?>>, se dijo a sí mismo poniéndose de pie y dando arranque a uno de sus tantos monólogos habituales fugaces, <<Buscan venderle una imagen a blanco y negro a los votantes. No hay grises, todo es un contraste pérfido>>, como en Alphaville. <<Yo voy a votar por quien me muestre los grises… ¿Pero los grises de quién?>>, se preguntó a sí mismo una vez más en tono bajo, sentándose, como un narrador omnisciente que cuestiona su saber. Tecleó su nombre e información como firma digital, envió la carta a los correos electrónicos que Rebecca le indicó, y se dispuso a llamar de nuevo a Alma Ramírez.

Es raro que a Jay no le hablen o lo desprecien. Las reservas que la gente tiene contra él no son nacidas de su personalidad sino de su tarea como periodista, así que Jay siempre muestra su lado humano antes de desembolsar la porra de su labor. <<Los periodistas son seres empecinados en la búsqueda de la verdad aunque sea por los medios de la mentira>>, se dijo alguna vez y desde entonces siempre recordaba la frase como una falacia curiosa; al señor Torres le costaba trabajo lidiar con aquel hombre noble de sus monólogos y aquel profesional arrollando palabras y entrevistas para luego publicarlas en el Diario La Estrella. Antes de cada párrafo, de cada inserción de datos vitales para sus historias, él piensa en sus personajes leyendo su reporte, se los imagina retorciendo el semblante, tanto en disgusto como en admiración, releyendo las partes sensibles y excusando los rellenos transicionales. Detrás de cada hecho hay un momento definido, lo mejor de nosotros se refleja en lo que hacemos, y es lo que los otros hacen lo que llama a Jay a insistir en Alma Ramírez. El plazo propuesto por su editor no estaba cerca, tenía aun horas para persuadir a Alma, para seguir las huellas de su historia, aunque fuera una historia despreciable, aunque le tocara lograrla por los medios de la mentira. En esta ocasión Alma contestó el teléfono, su voz apenas se escuchaba en la línea, y para ella ya nada importaba. Alma acababa de enterarse que a su esposo lo deportaron esa mañana; en su casa solo quedaba una pérdida irremediable. Raúl Flores se quedó deportado como Jay Torres se quedó muerto.

Jay entrevistó por teléfono a Alma, le hizo preguntas imbéciles que él mismo pudo haberlas respondido, pero que la naturaleza de su trabajo como reportero lo forzaba a plantearlas. Luego vino por inercia el desconcierto, los hechos que hacen del existencialismo pernicioso de los periodistas una forma de vida como ninguna otra. Jay escuchó por teléfono una explicación que Alma apenas pudo hacer concebible: a Raúl Flores lo deportaron solo de nombre porque Raúl Flores aun estaba en Estados Unidos, y fue su hermano gemelo, un ciudadano americano, el esposo de Alma, el que ocupó el lugar de su hermano para evitar lo inevitable. A Alma le pareció la estrategia de su esposo absurda y peligrosa. Que Alfonso Flores, su esposo, llegara a México y reportara una deportación ilegal reclamando que fue ignorada su ciudadanía, que en medio de la redada del servicio de inmigración se cambiara de afán los papeles con su hermano para darle una segunda oportunidad de seguir en la tierra donde es americano tener un sueño, que dejara sus hijos solos y sin quién pague los recibos para amparar a su carnal, que la dejara sola con tantas llamadas de los medios de comunicación preguntando tanta pendejada y ella sin saber qué decir y para qué y con los niños llorando en pañales embarrados, que se fuera y la dejara sola, repetía, y que Raúl se fuera de Texas para Oklahoma a escampar el horror de la verdad y la dejara sola así no más sin pensar. Y mientras Alma narraba su desgracia, Jay sonrió con sus ojos de la manera en que sonríen los reporteros cuando descubren que su asignación ya no es una historia de mierda sino un verdadero reportaje, una fábula real de este planeta.

Así fue como Jay Torres se involucró en la vida de los Ramírez y los Flores, escribiendo, desde la margen de la realidad de los inmigrantes del dos mil doce, una realidad que tanto se parece a la peregrina esperanza europea de hace doscientos años. Para entonces la mañana salpicaba las hojas de los árboles con joyas de luz, la brisa se detenía empañando el aire como un preludio, el prefacio de un verano más caliente que los ojos latinos de Alma, encerrada en la ironía del amor y del olvido. Ese fin de Mayo a Jay le pareció ya Junio, secándose el sudor de la cara, tocando con el revés de sus dedos su barba gris que no paraba de estorbarle las ideas, escribiendo mamarrachos, destemplándose los pantalones antes de sentarse a descubrir a fondo este destino de otros en un país en el que rugen los pros y los contras como dos trenes sin frenos en rieles eternos que jamás se encuentran. Jay vio el fin de su historia antes de escribirla. Tenía punto final, tan solo faltaba la obertura seguida por el heroísmo, la tragedia, el encanto de unos personajes reales poseídos por la furia de un destino que insisten en dominar sin riendas sueltas, mordiendo la mordaza hasta romperla, sentenciados a reconquistar lo conquistado en otros tiempos. Porque el muro de la frontera con México puede ser muy alto, pero las generaciones futuras habrán de recordarlo como un Berlín, y en la Red habrán de vender sus pedazos en cubos de cristal a dos noventa y nueve, y todas las embajadas estadounidenses tendrán uno expuesto como memoria inefable de nuestra historia americana. Jay vio el punto final, le faltaban solo las palabras iniciales. Se hizo una cita con Alma y ella lo esperó puntual en la puerta de su casa.

Referencias:

Diario La Estrella : www.diariolaestrella.com

Alphaville (1965), de Jean-Luc Godard: Alphaville

Un App Para los Medios de Hoy

Por Julián Rodríguez, ElectroMedios.com

Todos los años asisto a una cita en Las Vegas con la academia, los medios, y las nuevas tecnologías en telecomunicaciones. En el mes de abril, la National Association of Broadcasters (NAB) y la Broadcast Education Association (BEA) se reunen para exponer lo último en tecnologías e investigación académica en la industria de los medios de comunicación.

Showcase
   Imagen 1

Fue en abril de 2010 que tuve la oportunidad de conocer en Las Vegas a Gary Symons, presidente y director ejecutivo de la compañía canadiense Vericorder Technology. En ese entonces, Vericorder tenía en el mercado dos aplicaciones para el iPhone que se especializaban en Slide Shows (Imagen 1: Showcase) y Edición de Audio (Imagen 2: VC Audio Pro), y una tercera aplicación con la capacidad de Editar Video (Imagen 3: 1st Video) que se encontraba en el panel de aprobación del Apple App Store.

VC Audio Pro
   Imagen 2

Showcase es una aplicación para el iPhone que encuentra más relevancia y utilidad en los medios tradicionales impresos que hoy incursionan o están disponibles en la internet, ya que Showcase le permite al reportero fotografiar y agregar narración y entrevistas a un slide show que puede ser publicado o compartido desde el área donde se desarrolla la noticia.

Por otro lado, VC Audio Pro ya es un éxito entre los reporteros que trabajan en emisoras de radio. Esta aplicación le permite al reportero grabar entrevistas y narración de alta calidad, editar audio en multipista, y exportar el producto final en diferentes formatos. Neal Augenstein, reportero de la emisora de radio WTOP en Washington D.C., lleva casi dos años creando reportajes exclusivamente con su iPhone. Augenstein resalta que entre las grandes ventajas de migrar a un sistema como VC Audio Pro están el ahorro de tiempo entre grabación, edición y publicación, y la capacidad para ejercer su profesión con un equipo exponencialmente más ligero y práctico (Augenstein, 2011).

1st Video
   Imagen 3

Showcase y VC Audio Pro eran aplicaciones prometedoras durante el NAB Show 2010, pero la aplicación móvil que sin duda alguna llamó la atención de los asistentes fue 1st Video. No solo tenía esta última aplicación la capacidad de editar video de definición estándar (En ese entonces el iPhone4 no estaba en el mercado), sino también incluía en la aplicación las funciones prestadas por Showcase y VC Audio Pro. Pocos meses después de haber terminado el NAB Show 2010, la aplicación 1st Video fue aprobada por Apple y puesta a la venta en el App Store por la baja suma de US$9.99 (Imagen 4).

App Store
                 Imagen 4

Symons aclaró que su objetivo principal era proveer un servicio multimedio móvil como ninguno en el mercado para los medios de comunicación, y agregó que 1st Video era la base de su proyecto ya que en el 2010 estaba trabajando en un servicio virtual que le permitiría a los productores independientes (freelancers) ofrecer sus servicios a la industria por medio de una página electrónica (Imagen 5: Find Stringers BETA).

Lo que hace de 1st Video una aplicación de gran valor profesional es la libertad y capacidad que esta le ofrece al periodista multimedios y a la industria de la información noticiosa. Con 1st Video, el usuario tiene acceso a herramientas esenciales para la producción móvil audiovisual: edición multipista de video, audio y fotografías, grabación de video y audio de alta calidad, extracción de audio de un videoclip, ajuste de niveles de audio, exportación de audio en archivo .wav o archivo .m4a (AAC) , exportación de video 720p usando compresión H.264 y extensión .mov con audio AAC integrado, y ajuste de resoluciones y compresiones con la suscripción Network, entre otros.

www.findstringers.com

Imagen 5

Sumemos  a las capacidades de 1st Video la ventaja de transferir productos finales por conexiones inalámbricas como WiFi ó 3G, y el resultado no puede ser otro más que el de una herramienta con libertades no vistas antes en el ámbito de urgencia que rige a los medios noticiosos. Pero el poder de esta combinación no termina en nuestra capacidad para producir y compartir, ya que hay una tercera variable que cumple una función crucial tanto para los medios como para el freelancer: sistema de posicionamiento global (GPS) integrado.

Imaginemos que un dique se ha roto y que no hay acceso al área afectada. Es en esta situación donde un sistema virtual para localizar freelancers por medio de GPS es vital para el funcionamiento de un noticiero que ve en las noticias de última hora la estrategia máxima para sobreponerse frente a la competencia. En este caso, el productor o la mesa de asignaciones del noticiero busca por medio de un servicio virtual a un freelancer que se encuentre en el área afectada. Bajo estas circunstancias, el freelancer es contactado y contratado por la entidad de noticias por medio del servicio virtual, y el freelancer se compromete a proveer sus servicios y transferir los reportes a su empleador por medio de un protocolo de transferencia de archivos (FTP) u otro servicio de transferencia de archivos codificado.

Esta estrategia para localizar freelancers hoy es más posible que nunca, y el futuro del periodismo en un mundo globalizado depende de este tipo de iniciativas. Sin embargo, esto no quiere decir que en el futuro las entidades proveedoras de noticias deban dejar de tener un equipo permanente de periodistas en su nómina. Al contrario, los buscadores virtuales de freelancers serán una fuente de soporte y seguridad financiera para los periodistas y los medios de comunicación. La noticia de valor global o nacional se adquiere más fácilmente que aquella de valor local. El localismo, la noticia de relevancia geográfica y sensible a los intereses del área, es la clave que perpetúa el valor comunitario y la solvencia financiera de las entidades proveedoras de información noticiosa a nivel local.

Los teléfonos inteligentes nos llevan hoy más cerca a la noticia, y la transición a la red de Cuarta Generación Long Term Evolution (4G LTE) nos dará la capacidad de transmitir información a velocidades que permiten transferencia en tiempo real de contenido audiovisual (señal en vivo) de alta calidad. Los conceptos de movilidad y conexión en manos de la sociedad son los fundamentos detrás de la creación de servicios como CNN iReport, servicio que se  inmortalizó al demostrar su potencial durante la tragedia de Virginia Tech University el 16 de Abril de 2007. Subestimar el poder que los medios móviles proveen es entregarse al azar y aventurar en terrenos que pueden costarle el futuro tanto a la compañía como a los comunicadores sociales.

Es vital adoptar las tecnologías emergentes y usar estas para romper con las barreras temporo-espaciales que limitan la inmediatez de la información. Lo que hace de un periodista contemporáneo un gran profesional no es solo su capacidad para discernir la realidad en medio del caos rutinario, sino también su capacidad para publicar eficazmente la información de manera puntual desde cualquier lugar. Existen hoy las bases para un mejor periodismo, y 1st Video es una de miles de aplicaciones que mejoran la manera en que los periodistas ejercitan su profesión y contribuyen a la información de una audiencia sedienta por descubrir y entender el mundo que la rodea.

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Vericorder Technology: www.vericorder.com

Página para periodistas independientes (freelancers): www.findstringers.com

Neal Augenstein, WTOP, usando VC Audio Pro: http://www.pbs.org/mediashift/2011/04/how-one-radio-reporter-ditched-his-equipment-for-an-iphone-4094.html

CNN iReport, Virginia Tech University: http://www.youtube.com/watch?v=MrI3H5jeX-Q

¿iPhone, Android, o Blackberry?

Por Julián Rodríguez, ElectroMedios.com

A diario enfrento la misma pregunta. Es un ciclo que inicia y termina en cualquier momento. Es una duda que deambula en la noche, atormenta a los amantes de la tecnología móvil, y enferma a los que han decidido adoptar su primer teléfono inteligente:

-  «¿iPhone, Android, o Blackberry?». Y a diario mi respuesta es la misma: «Depende».

Y es que la sociedad y las entidades privadas y públicas parecen perderse en el caos ordinario de la publicidad. En los medios publicitarios la mejor solución es la promocionada. Punto. Por ende, si todo es una solución «perfecta», entonces solo falta la recomendación honesta de un amigo o un conocedor de los medios móviles.

- «Depende», es mi respuesta inicial. Porque nuestras necesidades son las que deben decidir cual tecnología es la correcta. Si nuestras funciones principales en un teléfono inteligente serán las de usar correo electrónico, participar en redes sociales, enviar mensajes de texto, y, por supuesto, hacer llamadas telefónicas, entonces cualquier teléfono inteligente provee y cumple a cabalidad con estas y muchas otras funciones.

Debo aclarar un concepto que evidentemente se ha erosionado a consecuencia del ruido publicitario: no es nuestra  adopción de un iPhone, un Android, o un Blackberry la que define nuestras habilidades y capacidades. Lo que define nuestra capacidad para desenvolvernos en la sociedad es nuestro claro conocimiento y aplicación de las tecnologías que hoy están disponibles. Existen, sin embargo, varios elementos o variables que repercuten en nuestra habilidad para funcionar correctamente en el área de la tecnología móvil.

-Software

Los softwares, más conocidos como aplicaciones en el lenguaje de la tecnología móvil, están disponibles en algunos sistemas operativos y ausentes en otros. Pero la verdad es que eventualmente la gran mayoría de las aplicaciones estarán disponibles en todos los sistemas operativos predominantes, ya que el objetivo de estas es lograr proveer productos o servicios sin importar la plataforma programática. Las aplicaciones son una industria como cualquier otra, y a raíz de esto busca aumentar su base de usuarios para lograr solvencia económica.

-Hardware

La miniaturización de procesadores y otras partes electrónicas ha logrado que la información disponible en la red quepa, literalmente, en nuestro bolsillo. Es indispensable decir que los teléfonos inteligentes actuales tienen capacidades de procesamiento que suplen plenamente las necesidades y demandas de la gran mayoría de los usuarios. Aunque el software posee flexibilidad en su actualización, el hardware tiene mayores limitaciones en esta área. Por ejemplo, es fácil bajar una actualización para una aplicación existente en mi teléfono inteligente, pero es complicado o imposible lograr que la cámara integrada en mi teléfono de 3 mega píxeles sea una de 5 mega píxeles. Para esto último muy probablemente tendremos que comprar un teléfono con tales especificaciones.

Comprar un teléfono inteligente de alta capacidad de procesamiento y almacenamiento es una buena inversión para aquellos que necesitan o desean usar esta tecnología móvil para funciones complejas que requieran estas características. Pero para aquellos que hacen uso de funciones básicas, un teléfono inteligente económico es más que suficiente.

Entre las funciones básicas encontramos:

- Fotos de 3 megapíxeles
- Video de definición estándar
- Acceso a páginas electrónicas y redes sociales
- Mensajes de texto
- Llamadas telefónicas

Entre las funciones complejas están:

- Video de alta definición
- Fotos de 5 megapíxeles y más
- Edición de video, audio y fotografía
- Funciones con sistema de posicionamiento global (GPS) integrado
- Multitasking (múltiples programas abiertos al mismo tiempo)
- Usar el sistema operativo más reciente

En los meses que han de venir, la capacidad de procesamiento y almacenamiento será tan alta que el consumidor promedio no tendrá que preocuparse por seleccionar el hardware adecuado para ejecutar las funciones que desea. Todos tendremos acceso a estas herramientas indispensables para el desarrollo de la sociedad, y nuestras decisiones relacionadas con el hardware tendrán más limitaciones o relación de acuerdo al proveedor de servicio telefónico móvil o network que seleccionemos.

-Network

En la actualidad, las tres empresas más grandes de servicios telefónicos móviles en los Estados Unidos son Verizon Wireless, AT&T Mobility, y Sprint Nextel. Debemos agregar que hay una gran variedad de compañías de servicios telefónicos móviles más pequeñas, muchas de estas de funcionamiento local, que prestan servicio a menor costo pero tienen una cobertura más limitada.

Aunque algunas compañías telefónicas ofrecen el mismo modelo de teléfono (AT&T y Verizon ofrecen el iPhone), ciertos modelos son ofrecidos con exclusividad y soportan solo la tecnología inalámbrica de esa empresa. Es por esto que si deseamos tener, por ejemplo, el iPhone más reciente en el mercado, debemos considerar las compañías que proveen servicio a este teléfono en específico. Así mismo, es igualmente importante pagar por la cobertura que mejor se ajusta a nuestro movimiento geográfico, y la cantidad de información que estamos dispuestos a comprar mensualmente.

Aunque el iPhone fue inicialmente dado en exclusividad a AT&T, y ahora su presencia se ha expandido a Verizon, es natural que una compañía como Apple eventualmente expanda sus fronteras a otras compañías proveedoras de servicios telefónicos como Sprint, T-Mobile, etc. Recordemos que Apple, después de todo, está interesada en vender tecnología móvil, no proveer servicios telefónicos inalámbricos. Este mismo razonamiento aplica para todas las otras compañías productoras de teléfonos inteligentes siempre y cuando exista una alta demanda por el producto.

Una vez el teléfono y la compañía proveedora de servicio telefónico han sido seleccionados, el siguiente paso es seleccionar la cobertura geográfica, la cantidad de minutos y mensajes de texto mensuales, y el plan de datos. Entre estas cuatro opciones, la menos familiar es la última, ya que es la tecnología más nueva.

¿Qué son datos? Para simplificar, podemos decir que datos son toda la información que adquirimos con nuestro teléfono inteligente por medio de un sistema inalámbrico que tiene acceso directo a internet y que el servicio de acceso móvil a internet es proveído por una compañía telefónica. Algunos ejemplos de uso de plan de datos son el correo electrónico y el acceso a redes sociales y páginas electrónicas. El acceso y uso de plan de datos es lo que hace de los teléfonos como el iPhone un teléfono «inteligente»; en otras palabras, un teléfono inteligente (Smartphone) es un mini-computador que hace llamadas y que tiene acceso a internet. Eso es todo.

Inicialmente, los proveedores de telefonía inalámbrica ofrecieron transferencia ilimitada de información por internet. Hoy la realidad es otra. Las compañías han dado inicio a planes que limitan la cantidad de información que puede ser transferida mensualmente. Esto quiere decir que si transferimos más información de la acordada, los costos de funcionamiento serán considerablemente mayores. Un usuario con un consumo bajo o básico puede emplear menos de 200 megabits al mes, mientras que uno activo, aquel que escucha emisoras como Pandora, actualiza constantemente el estatus de Facebook con fotografías, y disfruta de videos en YouTube, puede fácilmente consumir más de una giga (1,000 megabits) en un solo mes.

Los servicios de conexión que en la actualidad ofrecen las compañías de telefonía móvil están limitados a los siguientes: EDGE, 3G, y 4G.

- EDGE es el servicio más ineficiente de los tres (200 Kilobits de bajada) y es solo empleado cuando no existe disponibilidad de 3G ó 4G en el área geográfica donde se encuentra el usuario.
- Por otro lado, 3G es el servicio más popular en la actualidad; es eficiente (1 Megabit de bajada) y provee acceso al usuario a velocidades de conexión que mejoran radicalmente la experiencia virtual cuando es comparada con EDGE. Con 3G, el usuario puede, bajo condiciones normales, escuchar emisoras de radio en la red, compartir fotos, y ejecutar funciones que requieren continua conexión a internet.
- Finalmente, tenemos 4G. Esta es la más nueva de todas y también la más eficiente. Aunque las velocidades de conexión varían de acuerdo a la tecnología empleada por el proveedor de servicio, 4G no debe proporcionar velocidades inferiores a los cinco megabits, tanto de subida como de bajada (Hasta el momento la única compañía con capacidad para proveer estas velocidades es Verizon Wireless).

Para el uso diario y básico, 3G es una conexión suficientemente rígida y confiable. Para el profesional que requiera de constante transferencia de archivos, conexión eficiente durante Multitasking, vea beneficios financieros en la conectividad, y esté siempre lejos de un WiFi Hot Spot, es recomendable que mejore su conexión a 4G con un plan de datos no menor a dos gigabits mensuales.

El mundo de la comunicación virtual móvil está en marcha y no va a detenerse; es un recurso que en un futuro cercano será imprescindible para todo ser humano. Con la red 4G, el mundo de las telecomunicaciones va a entrar en un nuevo período, uno en donde la información y la tecnología son completamente portátiles. El contenido, el mensaje, será compartido en tiempo real a velocidades y calidades jamás vistas en el pasado en manos de una sociedad con libertad de expresión. El acceso a estos medios es esencial para el funcionamiento de una sociedad democrática; el acceso a la red móvil y las probabilidades que este servicio provee son de una utilidad tan alta que han cambiado notablemente la manera en que estamos en contacto los unos con los otros en un mundo que hace tan solo unos años atrás era exponencialmente más ajeno, distante, y extraño.

Me preguntan a diario, «¿iPhone, Android, o Blackberry?». Y mi respuesta, por corta o larga que parezca, será obsoleta en pocos meses o años. Pero si se hace obsoleta o no, no es el problema. El problema siempre es iniciar. Lo complejo siempre está en dar el primer paso.